El Gobierno
presenta la propuesta integral de reforma del sistema de financiación
autonómica tras pactarla con ERC.
9
de enero expansión
Doce años
después de que caducase el modelo vigente, el Gobierno ha presentado una propuesta
de reforma integral del sistema de financiación de las comunidades autónomas.
La piedra angular del proyecto, que fue consensuado con ERC antes
de ser anunciado públicamente este viernes, es transferir más fondos a todas
las regiones a costa de cederles un mayor porcentaje la recaudación de
IVA e IRPF.
La propuesta
supondría que las comunidades autónomas cuenten con cerca de 21.000
millones de euros más con el nuevo modelo vigente, reduciendo de 1.500 a
477 euros la diferencia de financiación por habitante ajustado a costa de
aumentar la cesión de impuestos a las regiones. La financiación autonómica, por
tanto, pasaría en 2027 a ascender a 224.507 millones frente a los 152.484 del
ejercicio 2023, el último completamente liquidado. "Para esto sirve el
récord de recaudación", ha reivindicado Hacienda.
En concreto, el
modelo supone, concretamente, elevar la cesión de la recaudación del
IRPF del 50% al 55%; aumentar la del IVA del 50% al 56,5%; manteniendo
el 58% la entrega de los Impuestos Especiales; así como el 100% de
los impuestos de Sucesiones, Transmisiones Patrimoniales y Actos
Jurídicos Documentados, el Impuesto Especial sobre Medios de
Transporte, los del juego, así como las tasas y el impuesto
sobre la electricidad. En conjunto, el plan elevaría en 16.000
millones de euros los recursos de las comunidades autónomas de estar en vigor
en el año 2027.
La propuesta ha
sido presentada este viernes por la vicepresidenta primera del Gobierno
y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la sede de su departamento.
"La reforma de la financiación autonómica es uno de los retos más
complejos a que se enfrenta cualquier Gobierno", ha sostenido Montero,
afeando que el Ejecutivo del PP no aprovechara su mayoría absoluta para abordarla,
consciente de las escasas posibilidades que tiene su Ejecutivo de sacar esta
adelante dada su acentuada minoría parlamentaria. El detalle será comunicado a
las propias comunidades autónomas el próximo miércoles en un Consejo de
Política Fiscal y Financiera, ha anunciado Montero.
"No hay
mejor manera de defender el Estado del bienestar que
reformulando un modelo de financiación que tiene ya 17 años y que tenía
vocación de durar 5 años", ha expuesto, reivindicando que pese a ello los
gobiernos de Pedro Sánchez han garantizado a las comunidades autónomas una
financiación récord, 300.000 millones de euros más en conjunto desde su llegada
al poder.
Los
principios del sistema
La dificultad a
la hora de rediseñar el modelo radica en que "tiene que ser útil y adaptarse
a comunidades autónomas que son muy distintas entre sí", ha expuesto
Montero, ilustrando que tienen que atender a las que son muy grandes en
superficie y las pequeñas; a territorios densamente poblados, o con gran
dispersión; a envejecidas, o con gran población en edad escolar; a regiones
expuestas a climático, y otras que no; o a algunas con dinamismo económico
frente a otras con mayor tasa de paro.
Los principios
que, asegura Montero, han regido el diseño del sistema eran que
incrementara los recursos autonómicos para blindar el estado del bienestar,
en términos sociales de vivienda o dependencia; que eleve la autonomía y
corresponsabilidad fiscal; que garantizara la solidaridad interterritorial; que
redujera las diferencias de financiación por habitante; que respetase la
singularidad de los territorios y fuese más transparente.
"No es
verdad que lo que gana un territorio lo pierda otro. Todo el mundo se puede
beneficiar de medidas en donde algunas variables les pueden cubrir sus
expectativas y otros no", ha matizado la vicepresidenta, que asevera haber
analizado "infinidad de propuestas" tanto de las propias comunidades
autónomas -aunque no se ha abierto un proceso de consulta ad hoc- como de
expertos independientes.
El nuevo
modelo
El punto de
partida es el cálculo de la población ajustada, teniendo en cuenta el
sobrecoste que algunos territorios encaran para costear los servicios a sus
ciudadanos, teniendo en cuenta factores como la dispersión geográfica, la
insularidad o el sobrecoste de atención a una población de mayor edad.
Montero ha
recordado que en su momento ya trató de consensuar este cálculo con las
comunidades autónomas, que reaccionaron situándose en bloques enfrentados
atendiendo a sus intereses contrapuestos. En esta ocasión, Hacienda ha diseñado
un nuevo modelo de cálculo en base a la población empadronada (con
un peso del 30%), la población protegida equivalente (38% del
peso relativo) se fijan en función de los tramos de edad, lo que determina
el gasto sanitario necesario; la educación primaria,
secundaria y de alumnos desplazados (20,5% en total); y los servicios
sociales para mayores de 65 años y parados sin prestación (8,5%).
Finalmente, el modelo da un peso del 1,6% a la superficie de la
población, del 0,5% a la dispersión de la población; un 0,5% a
la insularidad y un 0,4% a los costes fijos.
Aunque la base del cálculo es el coste en sanidad, educación y servicios
sociales, Montero ha aseverado que el sistema beneficia especialmente a las
regiones que encarar el reto de la despoblación.
Mecanismos de
solidaridad
A partir de ahí,
el sistema pasa por nivelar el 75% entre la distancia de la
financiación por habitante ajustado respecto a la media de recursos por
habitante ajustado. De esta forma, ha explicado Montero, "las que
están por debajo de la media reciben recursos y las que están por encima
aportan". El objetivo es recudir las diferencias entre territorios. Actualmente
las diferencias de financiación por habitante ajustado ascienden a 1.500 euros,
lo que Montero ha calificado de inaceptable.
Aplicada esta
nivelación horizontal entre territorios, llega un ajuste vertical con
aportaciones del Estado, por 19.000 millones de euros (incluyendo los
16.000 millones vía impuestos), para limar diferencias, teniendo en cuenta
que la región con más recursos es la de Madrid.
Recaudar el
IVA de las pymes
Estos
elementos conforman el 98% del nuevo modelo. A partir de ahí se añaden dos
ajustes adicionales con mayor calado autonómico. En primer lugar, las
regiones podrán solicitar una parte del IVA generado por las pymes en su
territorio, para reconocer el impulso a las pequeñas y medianas empresas.
Estos ingresos podrán recibirlos como transferencias directas del Estado o
podrán quedarse con el riesgo de recaudar y liquidar el 5% del IVA de las
pymes. La vía elegida podrá ser decidida cada cinco años.
Fondo de
cambio climático
A su vez, el
modelo incorpora un fondo para atender los efectos del cambio climático
que estará dotado de 1.000 millones de euros que se repartirán entre
las comunidades del arco mediterráneo, que recibirán dos tercios del total por
ser las más expuestas, y un tercio restante para el resto.
Competencias
específicas
Finalmente, para
que ninguna comunidad reciba menos recursos que con el modelo anterior,
beneficiará especialmente a Cantabria y Extremadura (las
que más y menos reciben hoy día, respectivamente) obligando a que la
Administración Central aporte 400 millones para evitar pasos atrás.
Hasta aquí, el
modelo tiene en cuenta las competencias homogéneas de todas las regiones. Para
atender a aquellos territorios que tienen transferidas competencias específicas
adicionales, hoy costeadas con una transferencia específica del Estado, podrá
pasar a ser abonada con un pago adicional de la recaudación de IVA.
Fin de las
entregas a cuenta
De otra parte,
Hacienda propone a las comunidades autónomas pasar a un sistema de
entrega automática de los impuestos recaudados que sustituya al actual modelo
de entregas a cuenta, en el que los fondos se transfieren de forma estimada,
pero se liquidan definitivamente dos años después. La cuantía a entregar, por
tanto, "se iría actualizando mes a mes", ha ilustrado Montero,
explicando que el modelo será voluntario por periodos mínimos de cinco años.
Agencia
Tributaria en red
De otro lado,
aunque fuera del proyecto de financiación, Montero ha planteado la necesidad de
impulsar un nuevo modelo de gestión en red que permita que colaboren
agencias tributarias autonómicas con la AEAT estatal a fin de
"perseguir mejor el fraude" y mejorar la autonomía fiscal de cada
comunidad autónoma.
Límites al
'dumping' fiscal
Además, la
vicepresidenta primera del Gobierno ha anunciado su intención de "poner algún límite al dumping fiscal", la
competencia tributaria entre regiones, para imposibilitar que queden en nada
algunas figuras tributarias y poder dotar de mayor corresponsabilidad fiscal a
todas las comunidades autónomas.
Fondo de
Compensación
Montero también
ha propuesto una reforma del Fondo de Compensación
Interterritorial para "financiar a las comunidades que se sitúen
por debajo de la media por habitante ajustado, para que estas comunidades a
través de inversiones en su territorio" y mejorar el "dinamismo de
sus empresas". El fondo, que no forma parte del sistema de financiación,
aportará otros 3.300 millones.
Sin agravio
territorial
Pese a que el
modelo fue anticipado por el líder de ERC, Oriol Junqueras, que
avanzó un día antes que el propio Gobierno los efectos del nuevo sistema para
Cataluña, Montero ha defendido que se trata de una propuesta que beneficia a
todas las regiones.
"Todas las
medidas que hemos aprobado han beneficiado a la totalidad de las comunidades
autónomas. Lo quiero subrayar porque día a día asistimos al discurso del
agravio territorial", ha apuntado, en referencia a la compensación del mes
de IVA perdido por la implementación del sistema SII durante el Gobierno del
PP, o de los fondos de asistencia aprobados durante la pandemia de Covid.
Montero ha aseverado que "el PP vive instalado en supuestos agravios que
no coinciden con la realidad e incide en la polarización" de la sociedad,
pese a que gobierna la mayoría de los territorios.